En entornos industriales exigentes, cada detalle cuenta. Los sensores de temperatura trabajan a menudo en condiciones límite, abrasión, desgaste y/o atmósferas agresivas. La diferencia entre un sensor que aguanta y uno que falla está en los detalles de su construcción.
El reto: el desgaste en aplicaciones abrasivas
En sectores como la fundición, la siderurgia, las cementeras o la valorización energética, los termopares están expuestos a partículas abrasivas, escorias y ciclos térmicos severos. La vaina del sensor se erosiona, la medición pierde fiabilidad y el sensor hay que sustituirlo antes de tiempo, con el coste en paradas y repuestos que eso implica.
La solución: recubrimiento superficial con aportación de Stellite
El Stellite es una aleación de base cobalto (50-65%) y cromo (25-30%), reconocida por su excelente resistencia al desgaste y a la abrasión, incluso a alta temperatura. Aplicado como recubrimiento superficial en la zona más expuesta del termopar, crea una barrera protectora que absorbe el castigo del proceso y preserva la integridad del sensor.
Beneficios medibles
- Mayor protección frente al desgaste y la abrasión en aplicaciones agresivas.
- Más vida útil del sensor, con mediciones fiables durante más tiempo.
- Menos sustituciones, lo que se traduce en menos paradas y menor coste de mantenimiento.
Soluciones a medida
No todos los procesos son iguales. Como fabricantes, adaptamos nuestras soluciones a las necesidades de cada cliente, ofreciendo tratamientos superficiales específicos, como el recubrimiento de Stellite con el objetivo de mejorar el rendimiento y la fiabilidad de cada sensor según su aplicación.
¿Tienes una aplicación con desgaste severo? Cuéntanos tu caso y te proponemos el tratamiento más adecuado.